viernes, 13 de agosto de 2010

GRACIAS TELEFONICA!!!



Era poco antes de las dos y media cuando me llegaba un mail con la noticia: Telefónica será el nuevo sponsor principal del equipo de Abarca Sports, tomando el relevo de Caisse d’Epargne, y que participará en las competiciones bajo la marca Movistar. de esta red. Creo hacía tiempo que no me alegraba tanto por una noticia relacionada con el ciclismo.

Y aunque ahora hay algunos que pueden recurrir al ‘yo ya lo sabía’, hasta hace muy poquitas fechas todo estaba en el aire. El ‘no news, good news’ no era precisamente una buena señal, ya que cada día que pasaba corría en contra del futuro del conjunto navarro. De hecho, incluso parece que se había establecido una fecha tope –el 15 de agosto- para que se confirmara el patrocinio. Afortunadamente hoy se han disipado todas las dudas y ahora tan sólo hace falta que no sea demasiado parte para que Unzue y compañía formen el equipo que tamaño patrocinador se merece.

Pero con ser importante que se garantice el futuro de la formación, lo más importante es la entrada de un gran espónsor español. Desde el fatídico año 2006, cuando dijo adiós Liberty Seguros, las firmas que habían apostado por el ciclismo o eran pequeñas –aunque voluntariosas- o estaban obligadas de una forma más ‘política’. Y en todo caso eran minoría ante el patrocinio institucional de regiones como Galicia, Euskadi, Murcia, Andalucía o Extremadura. Y claro, con la crisis que estamos viviendo, esta vía no parecía muy halagüeña.

En fin, gracias a Telefónica, a Movistar –aunque a instancias del comentario de algún compañero de tuiterío, pienso que Tuenti podría ser también un vehículo excepcional para este proyecto-, por su apuesta por el ciclismo: compartida, la vida es más, nos dijeron. Y, espero, que sea el esperado cambio de tendencia y que otras grandes marcas apuesten ya por nuestro deporte. No se arrepentirán.

jueves, 29 de julio de 2010

CICLISTA DE NACIMIENTO



Los ciclistas de verdad tienen un sistema autodefensa que les impide venirse abajo en situaciones en las que cualquier otro ser humano tiraría la toalla sin pensárselo dos veces.

Hablo de situaciones en las que el cuerpo y la mente entran en caída libre debido normalmente al cansancio físico, o al mental.

Llegas de entrenar, te encuentras fatal contigo mismo porque no acabas de rendir como de ti se esperaba, ayer domingo, sin ir mas lejos, la carrera te fue fatal. No pudiste ni ayudar al equipo y en el kilómetro 80 tuviste que poner pie a tierra y subirte al coche. Ya no hay ánimos del director, ya no hay tranquilo chaval que esto lleva un tiempo, nadie nace estrella.

En casa la pregunta de siempre...como te ha ido hoy? no sabes que contestar...regular. Entonces es cuando te sueltan eso de : lo que tienes que hacer es dejar ya la bicicleta!Te quema por dentro...esas palabras son las que te sirven para sacar fuerzas de donde no las hay y piensas: yo no me equivoco, quiero ser ciclista.

Entrenas y entrenas y cada vez andas menos, llegas a casa apajarado, no te aguantas en pie y piensas...lo dejo, no merece la pena, no valgo para esto...pero entonces te duchas, comes algo y en el sillón algo más recuperado piensas que es normal que hayas llegado así, que es cosa del entreno acumulado. Ya eres otro, vuelves a ser ciclista.

Y acaba el año y no has podido rendir como querías...y piensas este año es el último...lo dejo, no puedo volver a pasar por lo mismo otra vez, gimnasio, agujetas, correr a pie, agujetas, andar por la montaña, agujetas, coger de nuevo la bici...esos primeros kilómetros con las piernas hinchadas a sólo 25 km/h...no voy a ser capaz otra vez...
Pero después de dos semanas de parón ...dos semanas sin ver tu bicicleta, sin notar el aire en tu rostro, sin notar el ácido láctico golpeando tus piernas...vuelves a ser tú y piensas...este va a ser mi año. Me los voy a comer a todos y voy a demostrarles quien soy.Te apuntas a piscina, al gimnasio...corres a pie y te hartas de hacer abdominales porque tú no eres un tío normal. Tu eres ciclista y tu sistema de autodefensa te impide tirar la toalla.

Yo tenía pensado dejar este año la bicicleta pero....después de dos semanas de descanso ya lo veo todo diferente. Que le vamos a hacer si nací ciclista.

martes, 8 de junio de 2010

LA PRENSA HUELE A PODRIDO


La verdad no entiendo el empecinamiento, por parte de muchos de los que por naturaleza, deberían defenderlo, en administrar este incesante goteo de excremento, vertido sobre nuestro deporte.

Sin una meta definida y con una intención poco clara, parece que los estamentos deportivos, la prensa y hasta los mismos aficionados, se hubiesen empeñado en desprestigiar a toda costa al pedal y a todo el que pedalea. Dicho sea de paso, las cuitas profesionales, sus negocios y sus luchas intestinas a mí no me afectan. Pero la cosa, llegó a un nivel tal de acciones escandalosas y machaconas campañas, que arrastran por el lodo, lo poco bueno que en él nos queda; que a todo amante de la bicicleta, esto ya le afecta y le interesa.

Indiscriminados ataques, bulos, habladurías, publicaciones dignas de ser procesadas de oficio por los fiscales, aquí todo vale. Una total falta de respeto al deportista y lo que es mas grave, el pringue nos afecta hasta cuestionar socialmente y de manera abierta, nuestro derecho a circular por la carretera. Algo en esencia tan bello: los años de sacrificios, las ilusiones, los sueños, las técnicas, la fuerza plástica del grupo en su desplazamiento, el sentir esa brisa que acaricia el rostro en cada pedalada.


Nada de esto vale, al parecer, en las pruebas deportivas todo se limita al resultado, aquí sólo hay una premisa: ¡Victoria o muerte! Y por desgracia aunque de ello estamos tratando, las victorias no siempre han de ser deportivas. Los despachos, los directivos y la prensa, casi siempre dominan la contienda, a costa de cuanto sea.

No creo que los egos personales y aquí por lo visto de esto vamos sobrados, debieran prevalecer sobre la manifestación deportiva. Pero, organismos de control, patrocinadores, directivos y deportistas. Todos sin excepción practican esta ruleta rusa: si hay que crucificar, se crucifica, si hubiese que apañar, se apaña. Al parecer todo vale, en esta guerra de guerrillas, si mi criterio sale reforzado. Quienes deberían dar ejemplo, solo nos dan tremendas patadas al trasero.

¿Os parece que exagero? ¿Acaso creéis que estoy cargando la tinta? Tan solo en los últimos días y como contrapartida a una antológica edición del Giro, encontramos:
- El bulo que incluso los aficionados ya argumentan y creen, del dopaje mecánico.
- El tan traído, sonado y mil veces penoso y sobado caso Valverde.
- La muerte de tres ciclistas el último fin de semana y un reciente atropello de Luis León Sánchez, que destapan otra vez, nuestra débil condición en el Tráfico rodado.

En esto andamos, compañeros y el camino en vez de engrandecerse, cada día se ensombrece, se acorta y se estrecha. No sé si alguna vez seremos capaces de lavar estas vergüenzas, lo que parece claro es que el ciclismo está cambiando y no me gusta lo que aparenta.

A este paso nos queda poco de rodar por las vías, no creo que sea neura, si os digo que se me antoja, un capítulo más de esta sociedad, que enferma con las teorías de la conspiración y lo peor en ese caso, parece que la hipótesis se demuestra. Ante el empeño de tantos por la demostración, mantendremos el negar la mayor, como respuesta:

¡Viva el ciclismo de carretera!

miércoles, 2 de junio de 2010

LA MAGIA DE LA BICI


Metal, fibra de carbono, caucho, poliéster… con diferentes mezclas de estos materiales se construye una bicicleta. Sin alma, sin personalidad definida, sin empatía con su propietario: así debería ser. Pero hay algo en este ingenio mecánico que atraviesa la membrana neural del ser humano y desata sentimientos y, lo que es peor, cuando varios individuos comparten esa afición por ese cacharro que se mueve a pedales, establecen vínculos de amistad muy fuertes. ¿Tiene esto alguna justificación racional? Posiblemente si. Tengo una pregunta para toda nuestra familia ciclista y a la que el 100% de todos los ciclistas a la que se la he preguntado no dudan en responder basicamente en otras palabras lo mismo que siento yo en mi persona como ciclista. La pregunta es algo compleja .
- ¿Qué te ha aporta la bicicleta?
“la bicicleta me ha dado todo lo que he necesitado para resolver mi vida: me ha enseñado a sufrir, a disfrutar, a ser humilde, a trabajar sobre unos objetivos, a lograrlos…”
Asimilando esta respuesta, no es complicado establecer muchos nexos de unión que justificarían los fuertes lazos de amistad que surgen entre los aficionados a este deporte ¿o más que un deporte es, en realidad, una manera de vivir?

AMEN

EL CASO VALVERDE


Hay que felicitarse, aunque solo sea por esta vez, de que haya imperado un poco la lógica y la sanción del TAS a Valverde se haya hecho pública después del Giro de Italia. Y es que hubiera sido un auténtico despropósito haber ‘distraido’ el gran espectáculo deportivo con la publicidad a una sanción que ya es absolutamente atemporal, al llegar con un retraso incomprensible e injustificado que contribuye a que se hable de injusticia, aunque éste sea un término muy distinto.
Ni que decir tiene que la sanción ha sido acogida con alegría por numerosas personas y colectivos. Principalmente por todos aquellos cuyo pensamiento es simple: ‘el que la hace, la paga’. Y es que la existencia de una bolsa con su sangre ‘enriquecida’ está catalogada reglamentariamente como tentativa de dopaje, y por lo tanto como un hecho sancionable. Pero también hay otros individuos que se han alegrado de esta sanción por su pretensión de que sea un escarmiento ejemplar a un corredor cuyo único mal –actual- ha sido utilizar todos los medios legales a su alcance para intentar evitar la sanción. Y claro, ello conlleva un retraso en el castigo que no existió, por ejemplo, con Ivan Basso. No nos olvidemos nunca de que la bolsa corresponde a 2004 y que no hay nada que indique que Valverde haya competido dopado desde entonces. Más bien todo lo contrario.

En cuanto a los defensores, tienen un símil muy apropiado: el caso del chaval que robaba coches en su alocada juventud en un entorno de malas influencias y que una década larga después –maduro y con una vida y trabajo estable- recibe la condena de varios años por una de sus fechorías de antaño. En ese caso, es frecuente que la sociedad reclame un indulto –o una reducción de pena- en base a la rehabilitación y reinserción, algo impensable en el de Valverde, donde quien debería perdonar es precisamente quien más quiere castigar y ejemplarizar.

El proceso

De todas formas lo que yo no termino de entender no es el castigo, sino el proceso. A raíz de la OP el juez instructor, Antonio Serrano (titular del Juzgado 31 de Madrid), se negaba a que las pruebas obtenidas pudieran ser utilizadas para abrir expedientes deportivos no sólo en España, sino a corredores españoles, aunque sí se autorizó el envío de las mismas a Alemania, demostrándose la implicación de Jan Ullrich, y a Italia, lo que sirvió para sancionar a Michele Scarponi e Ivan Basso –que tampoco reconoció nunca haberse dopado, aunque sí la tentativa-. Un agravio comparativo que ha espoleado las acciones italianas contra Valverde, por ejemplo. Según me comentó un abogado, es un principio básico de funcionamiento del procedimiento judicial –al menos en España- que unas pruebas obtenidas en una investigación sobre un tema no puedan ser utilizadas en otro. Y por supuesto, al estar en vía penal, se anulaba la administrativa, en este caso la potestad sancionadora.

Sin embargo, el CONI se las apañó para que en ausencia de Serrano, la jueza suplente, Ana Teresa Jiménez Valverde, al recibir la orden urgente italiana diera su aprobación para que los envases se facilitaran a las autoridades italianas. Serrano reaccionó emitiendo un auto urgente que daba por nulas las actuaciones del organismo italiano contra Valverde, argumentando que la fiscalía antidopaje del CONI depende del Ministerio de Cultura italiano y no del de Justicia, e insistiendo que las pruebas de un proceso legal no podían utilizarse en la jurisdicción deportiva.

Si realmente esto era así, estábamos ante un asunto de Estado que trasciende a toda competencia del caso particular del ciclista murciano y de la propia legislación deportiva y que debería haberse tenido otros protagonistas y otros foros. Y obviamente la decisión de la juez suplente quedaba muy en entredicho. Pero no pasó nada, aunque se hablara mucho. Y además, ni al CONI, primero, ni al TAS, después, le importaron un bledo estos argumentos. Y para más inri, la Audiencia Provincial de Madrid estimaba hace menos de un mes el recurso del CONI para el uso de las pruebas al considerar que se debe de "interpretar con amplitud" el derecho de tutela judicial efectiva y que el organismo italiano, "como organización que tiene por finalidad la dirección desarrollo, control, reglamentación [...] del ciclismo 'bajo todas sus formas' en el ámbito nacional e internacional", es "titular de un interés legítimo" para ser parte del procedimiento. Casi ná, que diría un castizo.

Yo no lo digo, lo comentaba ayer Juan Mora en AS: “Es algo tan difícil de explicar que nos deja en evidencia ante otros países. Lo que aquí no se puede sancionar, fuera sí”. Un agujero legal que puede repetirse tanto con cualquiera de los ciclistas que se encontraban presuntamente en la OP, como con otros deportistas que puedan verse ‘cazados’ en el futuro en una operación similar que tenga ese componente judicial que impida la apertura de expedientes administrativos. Pero también se abre la posibilidad de que cualquier juez de cualquier país decida arrogarse las competencias para juzgar una falta, un delito, si, por las razones que sean, no lo es en España.

La sanción

Hay una segunda fuente de polémica, pero que ya importa menos, referida a la duración efectiva de la sanción: se habla de dos años –de 1 de enero de 2010 a 31 de diciembre de 2011-, aunque realmente no pueda correr desde anteayer, lunes 31 de mayo, es decir 17 meses. En Italia, en cambio, la sanción será de más de dos años y medio, y si lo aplicamos a las ‘grandes’ supone tres ausencias en Giro y Tour. Y eso, por no hablar de la retirada de todos los resultados de lo que va de temporada. ¿En base a qué, si estamos hablando de una acción de 2004, no de estos últimos meses?

Y aunque los abogados del ciclista aún digan que tienen algunos cartuchos en la recámara en forma de recursos, me temo que es algo que no le hace ningún bien ya a Valverde, que más que el ejemplo legalista de Floyd Landis, quien decía haberse arruinado con su defensa, debería tomar en cuenta el de Basso, y pensar que la mejor, posiblemente la única, Justicia llegará a partir del 1 de enero de 2012: con 32 años, aún tendrá cuerda para demostrar mucho sobre la bicicleta, que en definitiva es lo que queremos todos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

UNA OBRA MAESTRA


El viernes por la mañana me regalaban ‘El ciclista’, de Tim Krabbé. Para muchas personas es el mejor libro jamás escrito sobre ciclismo. Y me alegró un montón porque estaba en la lista de espera de mis lecturas.

Y es que, aunque es una obra con más de treinta años de antigüedad, incomprensiblemente jamás se había publicado en nuestro país. Afortunadamente Los Libros del Lince ha reparado este olvido y este error editando esta pequeña joya que sinceramente os recomiendo. Pero no adelantemos acontecimientos.

Como dice el refrán, “A caballo regalado no le mires el diente y ponte ya a cabalgar”. Es decir, comenzaba a leerlo a primera hora de la tarde, siguiendo hasta ya cerrada la noche… y dejándome las últimas cincuenta páginas para ayer sábado. Ahora, con la lectura terminada y fresca, puedo corroborar todo lo bueno que se había escrito sobre ‘El ciclista’.

Se trata de una narración autobiográfica de Krabbé, novelista, periodista, ajedrecista y tardío ciclista aficionado –“hubieras podido ser un buen profesional de haber empezado cuando tenías 16 años”- cuando afrontó el 26 de junio de 1977 el Tour de Mont Aiguoal, “una carrera que quería ganar”. Todo lo demás es narración, es emoción, es experiencia, es vida, es ciclismo, aunque os dejo a vosotros que sepáis si es victoria o derrota. Y es una gran novela.

Lógicamente las comparaciones con ‘Alpe d’Huez’, de Javier García Sánchez, son odiosas: aquí tenemos una narración más ligera en todos los sentidos en relación con la del español cuya épica resulta algunas veces exagerada –sobre todo ese final a lo Dan Brown-, aunque es otro libro altamente recomendable, quizá por lo escaso que resulta encontrar obras con esta temática deportiva. En ambos casos, como escribía hace unos pocos días, en el mundo del ciclismo la ficción no supera a la realidad, pero también entretiene.

LA MEJOR GRAN VUELTA EN DECADAS


El Giro de Italia de este año 2010, posiblemente sea la más emocionante de las grandes en lo que va de década –contando la que empezó en 2001, no os vayáis a creer que esta afirmación tiene la trampa del 2010-. Y que, a falta de dos semanas, nos puede deparar de todo. Aunque seguro que los ciclistas que están en Italia no estarán tan ‘mosqueados’ como nosotros por la ausencia del Giro.
Por muchas críticas que reciban los organizadores de La Gazzetta –para gustos, los colores, aunque hay algunos que no pasan de distinguir los tres básicos- podemos decir que muy poco ha sobrado en lo que llevamos de ‘corsa rosa’. Las caídas del inicio holandés –algo habitual por los nervios en los primeros días de cualquier gran carrera, ¿verdad Tour?- y el frío de las primeras etapas, aunque es algo que cabe dentro de lo probable en estas fechas y latitudes. Porque la ‘eroica’ etapa de Montalcino sobre las ‘strade bianche’ fue un absoluto acierto, aunque resultara enfangado; porque el terremoto de L’Aquila, una dosis inesperada y suplementaria de emoción; y porque el Zoncolan fue un recital de ciclismo, dentro de la carretera, pero sobre todo fuera de ella: con paisajes humanos así, nadie puede acusar al ciclismo de falto de futuro.
Y así llegamos a las últimas seis etapas con un español de Talavera de rosa. Y con opciones reales de ganar el Giro. ¿Puede hacerlo? Lógicamente está en mejores condiciones que cuando empezó la carrera, pero peor que el sábado. Todo dependerá quién o quienes sean los rivales que despunten en estos últimos días. Y de los que se vengan abajo, que habrá hundimientos espectaculares. Los 3-33 que lleva al Basso que ayer se exhibió en la subida final no son para estar tranquilos precisamente, pero los 4-43 que saca a Evans, los 5-51 a ‘Vino’ o los 6-08 sobre Nibali permiten ser un poco más optimistas: dependerá de que no pierda la calma, de que no tenga un mal día y que no haya sorpresas fuera del guión. En cuanto a Carlos Sastre, cuarto a 4-21, tiene más a su favor la inteligencia que las fuerzas, que no le sobran. Y si juega bien sus bazas, puede y debe acabar en el podio. Pero no le veo en ganador.
En todo caso, la semana que nos queda es terrible: una cronoescalada de 12 kilómetros con la parte final sin asfaltar, dos etapas de las que engañan, de las que desgastan más por los nervios que por las fuerzas, y dos ‘tapponi’ con finales en alto aunque no demasiado selectivos: lo que asusta de ambos días es el penúltimo puerto de cada una, con nombres tan ciclistas como Mortirolo y Gavia. Ahí es nada. Y para finalizar, otros quince kilómetros de cronometrada, por las calles de Verona, un lugar de inmejorables recuerdos, por cierto, para el ciclismo español.
Todo ello a través de las imágenes de Veo 7 que poco a poco va cogiendo el tranquillo a estas retransmisiones, aunque en todo caso debemos agradecer la apuesta que han realizado por el Giro, por el ciclismo. Porque de TVE, mejor ni hablar: que no puedan o quieran pujar por los derechos de la carrera, es comprensible, es su negocio; pero que se olviden del ciclismo en los telediarios del fin de semana vista la situación de carrera para promocionar exclusivamente ‘su’ motociclismo es inaceptable. O mejor dicho es la prueba evidente de que los medios televisivos ya no son informativos sino que se dedican, en cualquier momento y espacio, a vender sus productos. Pero ese es otro tema.