jueves, 14 de octubre de 2010

VERGONZOSO!!!!!!!!


Asco es lo que siento cuando hablan de mi deporte.Vergüenza de compartir carretera y la vida con gente tramposa.Que conste que no va por los recientes casos de doping,pasados hace poco.

Un ejemplo de lo que es el ciclismo amateur,ya ni hablar de los pros.

Hace años un chico recién pasado al campo amateur, llegó a un equipo con toda la ilusión de la que un chico virgen en las lides del ciclismo de elite, podía ser.Era una joven promesa de nuestro ciclismo que con el paso de los años se fue dilullendo.Pues bien,este chico me llego a comentar que su ilusión y su cabezoneria le quería llevar a ser profesional sin tomar nada,ni vitaminas ni nada.Como siempre mi consejo fue que adelante y que nada ni nadie le quitara ese sueño,siempre y cuando se cuidara de no tener anemias ni nada de eso.
Como buen veterano ya sabía lo que iba a pasar.
Con el paso de las temporadas este chico empezó a conocer lo asqueroso y corrompido que estaba y esta nuestro deporte.Empezó a ver como compañeros que no andaban ni la mitad que el,le quitaban las pegatinas.Descubrió que iban con algo mas en su cuerpo.
Al vernos en otra carrera me volvió a comentar ,que como veía yo tomar algo "mas",que sus compañeros lo hacían.
Allí murió su juventud y su ilusión,y parte de la mía.
Quien me conoce sabe bien que puedo hablar con la cabeza bien alta.
Que el que va con algo "mas" es un ENGAÑADO Y UN FUSTRADO de la vida.Es alguien que sabiendo que hay alguien mejor que el, intenta mejorar su rendimiento de la manera mas fácil y penosa que puede haber.

Esta es la pena de sociedad en la que vivimos.La sociedad en la que un director profesional no mira el rendimiento de un corredor, si va limpio, buena persona.......y si mira que su representante sea amigo o que le gane carreras.

En amateurs es mucho mas evidente.Los directores y corredores pasan por encima de la cabeza de quien sea, de la manera que sea, por tal de ganar carreras y llegar a ser profesional para ganar dinero.
Por suerte todavía hay gente que se puede creer en ellos, pocos ,pero los hay.Todavía hay valientes que no les importa llegar a 3 min del vencedor o a 30 min del ganador pero sabiendo que ha sido por su esfuerzo y dedicación, única y exclusivamente.

PARA LOS QUE NOS ENGAÑAN CADA DÍA O EN CADA CARRERA QUE SEPAN QUE NO NOS ENGAÑAN A NOSOTROS Y SI LO HACEN A ELLOS MISMOS, AUNQUE MUCHOS TENGAN LA VIDA SOLUCIONADA

jueves, 7 de octubre de 2010

AHORA TOCA VOLVER A EVANGELIZAR


-“No soy un ciclista sólo en el sentido de que monto en bicicleta, lo soy en el mismo sentido en que algunas personas son socialistas, fundamentalistas, cristianos o realistas éticos; es decir el ciclismo es mi ideología, un sistema de creencia sobre la base de la pureza y la economía de movimiento y generosidad para con el ambiente… y quiero convertir a otros”.

viernes, 1 de octubre de 2010

EL CASO CONTADOR


Esta madrugada, las alarmas saltaron a partir de una nota de prensa del gabinete de comunicación de Alberto Contador.
De inmediato el director del Partido de las 12, Juan Antonio Alcalá, se hizo eco de la noticia de una manera algo inexacta a partir de la información que le proporcionó su redactor Rubén Martín. Alberto Contador había dado positivo por clembuterol en un control efectuado el 21 de Julio, día de descanso del Tour de Francia. El positivo, sencillamente, no es tal. Es uno de los conocidos como "falsos positivos": controles antidopaje que detectan una sustancia prohibida, pero en una cantidad tan ínfima que sólo cabe pensar en un factor incontrolado que haya introducido esa sustancia en el cuerpo del deportista. El propio Contador argumenta eso en su nota de prensa eso mismo y atribuye la presencia de clembuterol en el resultado de su control antidopaje a una "contaminación alimentaria".
Sin embargo, hay muchos más motivos para pensar que este positivo no es tal, que si Contador tenía esta sustancia en su cuerpo no era conscientemente y menos aún con objeto de doparse. Todas deducibles de las propias características del medicamento.

¿Qué es el clembuterol?
El clembuterol es un broncodilatador, concretamente un Beta-2 Agonista que se consume por inhalación. Dicho de otra manera, un medicamento prescrito para combatir el asma como el Salbutamol (Ventolín). Alberto Contador, de hecho, padece asma crónica; en teoría, tiene receta para consumir alguno de estos broncodilatadores. Aunque seguramente éste no sea el clembuterol. No sólo porque el hecho de que apareciera en su organismo ha sido considerado "positivo" por la UCI, sino porque el clembuterol no suele ser utilizado en humanos. El clembuterol, de hecho, es a largo plazo pernicioso para las personas (provoca problemas cardíacos) y no se vende en países como Estados Unidos o Inglaterra. Sin embargo, sí que es habitual usarlo en animales: como remedio contra el asma... y como anabolizante o, hablando en plata, enogordante.
Este es el segundo motivo por el que Alberto Contador no lo habría usado durante el Tour. Y es que, si bien usar un anabolizante en deportes de fuerza como los de contacto puede costearse, en un deporte como el ciclismo no tiene mayor sentido. Más en pleno Tour de Francia, cuando los ciclistas huyen de cargar el cuerpo con un gramo de grasa o músculo de más que se puede pagar durante las subidas, gran especialidad de Alberto Contador.
¿Qué beneficios aporta al ciclista?
Más. El efecto del clembuterol como broncodilatador, su efecto más beneficioso para un deportista, no dura más allá de una hora aunque la sustancia tarde en eliminarse del cuerpo unas treinta y cinco. Es por ello que, si bien en el tenis o el atletismo puede ser interesante su uso (recordemos los positivos de los tenistas Mariano Puerta y Karol Beck o de la atleta Katrin Krabbe), en el ciclismo no tiene ningún sentido. Cuando el esfuerzo dura cinco horas, la única rentabilidad que se le podría sacar al clembuterol sería... ¡administrándolo en carrera!
Queda un último posible uso para el clembuterol, este algo más oscuro. Los Beta-2 Agonistas en general están prohibidos por la Agencia Mundial Antidopaje por su acción anabolizante, en primer lugar, y por su acción de enmascaradores para otras sustancias antidopaje como la Testosterona; en definitiva, hacen lo mismo que el famoso Probenecid que hizo dar positivo a Perico Delgado. Sin embargo, aquí el clembuterol no encaja: es una excepción específica insertada en 2005 en la lista de sustancias prohibidas por la propia AMA.
Nota: El de Contador no es, ni mucho menos, el primer caso positivo por clembuterol que se da en el ciclismo mundial. La web Cyclisme-dopage.com recoge seis ciclistas distintos que han hecho pitar la máquina con esta sustancia, el último el ex corredor de RadioShack, Fuyu Li, en abril de este año. Sin embargo, todos tenían mayor cantidad de salbutamol en su orina que Contador. Si la cantidad de salbutamol es tan ínfima como se presume, en condiciones normales ni siquiera habría sido publicada como positivo. Lo más probable es que Alberto sencillamente consumiera carne "contaminada" de clembuterol, aunque habrá que esperar explicaciones de por qué ha salido a la luz este asunto. Lo que si queda claro es que habiendo productos dopantes mas avanzados en la actualidad sería absurdo doparse con este tipo de producto cuyos beneficios en el rendimiento deportivo son infimos!!!!! y además 5 pikogramos de este producto no incide en el rendimiento del deportista a no ser que su volumen en orina fuera superior a 200 ml, en fin el tiempo nos dara o quitara la razón, lo que si tengo claro que solo hablan de ciclismo para comentar casos de dopaje. Solo tengo una palabra para calificar a los periodistas es la de CARROÑEROS.

martes, 14 de septiembre de 2010

HEROES DE CARNE Y HUESO


He notado, últimamente, al entrenar por pueblos este verano que la gente, y sobre todo los niños, me miran con la boca abierta cuando paso. En uno de estos días veraniegos tan intensos ciclisticamente hablando que he tenido, mientras entrenaba, saludé a uno de esos niños con la esperanza de que esa noche, al llegar a cenar, diga a su madre: "Mamá, quiero ser ciclista". Y por la cara que puso, estoy seguro de que lo dijo.
Porque nosotros, los ciclistas, somos unos héroes anónimos. Ya puedes ser profesional como cicloturista, que en todos los pueblos cuando pases la gente va a mirarte entre sorprendida y admirada, y los niños dirán: "¡Hala, un ciclista!". Un servidor ha visto como dos niños pedían un autógrafo a Alejandro Valverde y este tan natural como humilde se lo ha dado tan gustosamente a los chavales. Quién viera a estos peques intentando pedir un autografo a cualquier estrella del tan nombrado futbol rodeados de los "famosillos" de este mundo, seria casi imposible acceder a ellos, pero el ciclismo es diferente es humilde, y a la vez muy muy grande, somos una gran familia, seamos de la categoria que seamos.
Nosotros, los ciclistas, somos héroes, sí. Somos héroes cuando nos caemos, como Igor Antón en la decimoprimera etapa de la Vuelta. Somos héroes cuando nos levantamos, como Amets Txurruca en el pasado Tour de Francia. Somos héroes cuando lloramos y sobre todo, cuando lloramos de felicidad.


Sí, somos héroes. Cada uno de nosotros somos héroes a nuestra manera, cada uno de una manera diferente. Para acabar, solo puedo decir gracias. Gracias, héroes, por estar ahí para ser admirados.

lunes, 13 de septiembre de 2010

SOMOS DE OTRA PASTA


No es porque el ciclismo sea mi deporte, pero siempre he pensado que hay deportistas, y ciclistas. Son (pondría un somos, pero yo estoy a otro nivel, soy cicloturista) una especie diferente. Nada ni nadie les (nos) para. El ejemplo más claro lo hemos visto esta tarde en la Vuelta a España, cuando el líder -Igor Antón- ha sufrido una espeluznante caída a más de 70 por hora cuando, tras un mal gesto, se le ha ido la rueda delantera y se ha metido un guantazo de impresión. Cuando uno se va al suelo a esa velocidad es como si en cada revolcón por el asfalto te dejaras un pedazo de piel y de carne. En el momento, estás en caliente y sientes el quemazón de las heridas, no te enteras; lo peor viene a las horas cuando todo tu cuerpo es una colección de ronchones de piel quemada y carne viva. Antón, el que aparece en la foto, se ha puesto de pie medio aturdido, con el maillot y el culotte destrozado, sangrando por todos sitios y aún así quería seguir. Se ha subido a la bici, pero al segundo ha desistido, tenía el codo roto. Adiós a la Vuelta, al liderato y a un gran sueño.
Si han visto el vídeo o las imágenes, fíjense cómo en ningún momento Antón ni jura, ni se lamenta, ni siquiera llora. Y cuando ve que ya no puede seguir en carrera se quita el casco y las zapatillas con resignación, y se va al coche del equipo. Allí le vendan de urgencia, y cuando se acerca a la cámara hace un gesto con la cara como de otro año será, qué le voy a hacer yo, y levanta el pulgar como hizo Alonso en su día para decirle al mundo que estaba bien. Esa misma tarde lo han mandado al hospital de Cruces, donde a las 11 de la noche ha sido intervenido de urgencia para rehacerle el codo. Antes de entrar en el quirófano, este chaval ha dicho "la vida me ha dado muchos golpes y más duros que éste, el año que viene volveré a la Vuelta más fuerte aún".
Conozco a muchos ciclistas, y si por algo me enganchó este deporte es porque quienes lo aman (mos) y practican (mos) jamás se dan (mos) por vencidos, nunca hay un no por respuesta, siempre se vuelve para resarcirse de las heridas y las derrotas. El caso de Antón tendrá su repercusión en los medios porque era el líder de una de las grandes después de ganárselo a pulso, como le sucedió al llorado y querido Luis Ocaña en el Tour de 1971. Todos los días en muchas carreras, también en entrenamientos, muchos ciclistas y cicloturistas se caen, se accidentan o sufren sin que nadie lo sepa ni trascienda. Todos ellos, los conocidos y los anónimos, los que cobran bien y no tan bien o los que hacen esto por simple gusto, siempre se levantan, aquí nadie se queda agarrándose la pierna retorciéndose en la hierba como si se murieran, ni se pide el cambio, porque tampoco lo hay. No son, no somos masocas, nos han hecho así. Amamos la bicicleta, amamos el ciclismo y no conocemos la derrota.

lunes, 6 de septiembre de 2010

MIS 23 MILIMETROS


El sentido de la propiedad en ocasiones roza lo obsceno. Queremos, deseamos, anhelamos tener, poseer.

Sin valorar , que en la mayoría de ocasiones, todos esos anhelos no implican más que una muestra absurda de ese halo de materialismo en el que estamos envueltos por la sociedad actual. Hemos de ser conscientes de que, en la mayor parte de los casos, todas esas "cosas", sí cosas, no son más que objetos caducos, perecederos, que forman parte de nuestras vidas durante un periodo limitado. Bien porque el tiempo las merma o bien porque toda esa ilusión que un día tuvimos en poseerlas torna 180 grados y se convierte en desidia e ignorancia hacia ellas.

Sin duda alguna, las "cosas" auténticas, las que merecen verdaderamente la pena, son aquellas que no son tangibles. El concepto de familia, amistad, evasión, ilusión, alegría, soledad (escogida)... Aunque no las podamos tocar, provocan en nosotros sensaciones, emociones, estados de ánimo aleatorios... Nada material puede hacernos sentir así.

Personalmente puedo tener poco o mucho. De más o menos valor. Práctico o totalmente inútil. Pero hay cosas de las que uno no se puede sentir dueño o propietario por todo lo que hemos hablado anteriormente. Si hay algo de lo que estoy orgulloso, algo de lo que me siento realmente dueño y algo que sé a lo que voy a poder recurrir siempre (eso espero) son mis 23 milímetros.

Nunca tan poco significó tanto. A veces los tópicos no son tales y las cosas más pequeñas, o de menor medida, son verdaderamente las más grandes.

Mis 23 mm. Esos que me mueven. Los que me hacen sentir realmente bien, feliz. Sobre ellos puedo estar reflexivo, con la mente en blanco, temeroso, decidido, nostálgico, mirando con ganas adelante, concentrado... Puedo sentirme libre, en soledad absoluta, sentir verdadera paz. Sufrir, puedo llegar a sufrir mucho, pasarlo verdaderamente mal, pero también conseguir plena satisfacción. Son capaces de dibujarme una sonrisa imborrable en la cara. Sólo ellos. Lo que sucede entre mis 23 milímetros y la carretera es solo mío, no puede ser de nadie más.

Diferentes sitios, muchos kilómetros, con el tiempo como aliado o enemigo. Frío, calor, agua, viento... Pero siempre con MIS 23 milímetros. Sí, míos, solo míos. Nunca nadie podrá arrebatarme lo que he vivido sobre ellos ni la ilusión por seguir compartiendo sobre ellos horas, días, momentos... experiencias. 700x23 C, sólo eso, pero solo para mí.

Por cierto, tú... ¿qué tienes?

viernes, 13 de agosto de 2010

GRACIAS TELEFONICA!!!



Era poco antes de las dos y media cuando me llegaba un mail con la noticia: Telefónica será el nuevo sponsor principal del equipo de Abarca Sports, tomando el relevo de Caisse d’Epargne, y que participará en las competiciones bajo la marca Movistar. de esta red. Creo hacía tiempo que no me alegraba tanto por una noticia relacionada con el ciclismo.

Y aunque ahora hay algunos que pueden recurrir al ‘yo ya lo sabía’, hasta hace muy poquitas fechas todo estaba en el aire. El ‘no news, good news’ no era precisamente una buena señal, ya que cada día que pasaba corría en contra del futuro del conjunto navarro. De hecho, incluso parece que se había establecido una fecha tope –el 15 de agosto- para que se confirmara el patrocinio. Afortunadamente hoy se han disipado todas las dudas y ahora tan sólo hace falta que no sea demasiado parte para que Unzue y compañía formen el equipo que tamaño patrocinador se merece.

Pero con ser importante que se garantice el futuro de la formación, lo más importante es la entrada de un gran espónsor español. Desde el fatídico año 2006, cuando dijo adiós Liberty Seguros, las firmas que habían apostado por el ciclismo o eran pequeñas –aunque voluntariosas- o estaban obligadas de una forma más ‘política’. Y en todo caso eran minoría ante el patrocinio institucional de regiones como Galicia, Euskadi, Murcia, Andalucía o Extremadura. Y claro, con la crisis que estamos viviendo, esta vía no parecía muy halagüeña.

En fin, gracias a Telefónica, a Movistar –aunque a instancias del comentario de algún compañero de tuiterío, pienso que Tuenti podría ser también un vehículo excepcional para este proyecto-, por su apuesta por el ciclismo: compartida, la vida es más, nos dijeron. Y, espero, que sea el esperado cambio de tendencia y que otras grandes marcas apuesten ya por nuestro deporte. No se arrepentirán.