jueves, 25 de marzo de 2010

NO ES LO MISMO


Cada día que pasa me doy cuenta lo diferentes que son las carreras de los entrenamientos, hay gente que en los éntrenos anda muchísimo e incluso mas que mucha gente que compite todos los fines de semana, es por ejemplo mi caso. En los entrenamientos suelo ir bastante bien pero el problema reside en las carreras. Hay gente que en los éntrenos es de una manera y se le suele sacar de punto fácil, pero cuando corren carreras acaban siempre en cabeza haciendo una carrera magnifica y yo sin embargo, o quedo descolgado o fuera de combate en alguna caída. Yo siempre tengo un dicho que no es lo mismo los entrenamientos que las carreras y así es.

Hoy, entrenando por mi zona y a ritmo tranquilo, me han cogido un numeroso grupo de corredores donde iban algún veterano,ciclosport y algún otro corredor.Iban fuertes pero lo que mas me ha sorprendido han sido las maneras.Parecía que les faltaba el dorsal ya que mientras alguno se quedaba, los que tiraban miraban atrás para ver quien era el que se quedaba.Al llegar a coronar un repecho,se atacaban para coronar los primeros y se lanzaban en un descenso peor que el de carrera.
A mi me han sacado de punto y me las veía gordas para no quedarme.Mientras iba con ellos me preguntaba que todos estos podían correr de amateurs, que había carreras que a ese ritmo las hubiesen ganado.A sido increíble.

Pues va a ser que no.No es lo mismo correr que entrenar.En un entreno sales sin presión, paras cuando quieres y solo vale tu ritmo. Es mi caso yo puedo ser un portento físico en los entrenamientos, para ser de los mejores pero me falla algo, las carreras!!!.

Hay que tener un pequeño don, ese que solo tienen los que corren,ese que un ciclista sin haber corrido nada se puede equiparar con otros que llevan corriendo mas carreras.

Es un don que va más allá de la fuerza,EL DE LA CABEZA!!!.

Allí reside todo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA VIDA DEL EQUIPO MILAGRO 2010


Un ciclista vestido de amarillo asoma por el hall del hotel. Es Óscar Pereiro, ganador del Tour de 2006, y co-équipier de Alberto Contador en este Astaná de capital kazajo, que en noviembre de 2009 era un imposible y que en esta primavera luce mejor cara. "Aquí lo que diga Alberto va a misa", apunta el gallego.
El equipo-milagro viste ropa de calle de marca (Aeronautica Militare), maillots de Nalini y bicicletas Specialized. La tropa está esperando la nueva cabra de contrarreloj (ya homologada por la UCI tras los retoques en el tubo oblicuo del cuadro que va del eje del pedalier al manillar), que ya sí tienen Contador y Vinokourov, líder del otro Astaná. "Si Contador está aquí es por Vino", dice Óscar.
Pereiro y sus compañeros preparan la etapa de la Volta a Catalunya en un viejo autobús. El del año pasado era otro, de Johan Bruyneel, que se llevó todos los contratos para el RadioShack de Armstrong. Eran suyos: el camión, el acuerdo con la ropa, las bicis Trek se fueron con Lance... En un tiempo récord, los responsables del Astaná han tenido que encargar un camión para las bicicletas y los mecánicos, un autobús nuevo, alquilar otro... "Nos tratan como generales". Ya no van en Volvo sino en Renault. "Sabemos que quizá falta algún corredor de calidad para completar, pero los que estamos sabemos a lo que hemos venido. Queremos ganar el Tour con él". Y Óscar espera estar ahí. "No fallaré. Ahí estarán Alberto y ocho más".
Pereiro se declara "sorprendido" por haber encontrado en él a un "campeón que agradece mucho el esfuerzo de los compañeros, serio y centrado en carrera".

martes, 23 de marzo de 2010

LA INCERTIDUMBRE DEL CASO VALVERDE


Después de leer con detenimiento el fallo del TAS, el que corresponde a la vista de enero pasado, el que juzgaba el recurso interpuesto por Alejandro Valverde contra la sanción del CONI, un organismo al que consideraba 'no competente' para sancionar a un deportista no italiano ni federado en Italia, soy de la opinión de que el ciclista murciano tiene muy difícil salir vivo de este proceso, aunque sigo sin estar convencido de su culpabilidad, como tampoco de su inocencia, si bien mientras no se demuestra lo contrario estimo que debería prevalecer esta última.Digo esto porque entre tanto juicio, tantos abogados, tantos testigos, tantas pruebas y tantas leyes (españolas, italianas, suizas...) y reglamentos (WADA y UCI) a interpretar y tener en cuenta, parece que todos se han olvidado de lo principal: determinar con exactitud, sin lugar a dudas, si la bolsa 18 de la Operación Puerto pertenece o no a Valverde. Los italianos dicen que sí; los españoles, que no. ¿Tanto costaría hacer una nueva prueba de ADN, en un laboratorio neutral y con la presencia de todas las partes, para que de una vez por todas se conozca la verdad? Porque si es su sangre -plasma, mejor dicho-, una sanción sería más que lógica, pero si, como afirma el murciano, no lo es, alguien debería pagar por el calvario por el que está pasando el ciclista español en los últimos años.¿Por qué hay que creerse la versión del CONI si la prueba de ADN la hicieron sin las más mínimas garantías? Porque, cuando está en juego el futuro de una persona, hacer una prueba de este tipo sin su presencia, o la de sus técnicos, no parece lo más justo. Cualquier control antidopaje contempla la presencia del deportista, cuando el ADN es algo mucho más serio. ¿Por qué, igualmente, tenemos que creer la versión de Valverde si, como es obvio, se está jugando su carrera y puede que no diga la verdad? Lo dicho: la prueba del ADN es la que puede dar o quitar razones y, sin embargo, no se ha hecho, algo que, lejos del ámbito jurídico en el que se mueve el TAS, no entienden los aficionados ni la opinión pública en general.Lo curioso del caso es que Valverde no se niega a hacer la prueba del ADN, que suele ser lo más normal, sino más bien todo lo contrario. En 2007, de hecho, firmó la 'Carta por un Nuevo Ciclismo' que exigía la UCI, y que contemplaba esta posibilidad; y más recientemente, durante el juicio de enero ante el TAS, también se ofreció a someterse a la 'prueba del algodón' siempre y cuando se hiciera en un laboratorio neutral, por ejemplo en Suiza, algo a lo que el CONI se negó. Que los italianos se negaran, al fin y al cabo ellos ya la habían hecho, tiene un pase, pero es inexplicable que el TAS no obligase a las partes a repetirla cuando su coste no es elevado y, como decía al principio, es la clave del proceso. Puesto que el juez Serrano, el de la Operación Puerto, y la mismísima Audiencia Provincial de Madrid, ya han dicho que nadie puede disponer de las pruebas, ¿tanto costaría confrontar el ADN de Valverde con la muestra que se llevaron los italianos, legal o ilegalmente, que eso ahora es lo de menos, del laboratorio de Barcelona?En vez de eso, tanto en la primera vista, la de enero, como en la segunda, la de la semana pasada, hemos tenido pruebas que nadie sabe a ciencia cierta hasta qué punto son válidas, hemos tenido mil testimonios distintos, a favor y en contra, hemos tenido distintas interpretaciones de la ley..., pero en mi opinión sigue faltando lo esencial: saber con exactitud, sin lugar a dudas, si el plasma de la bolsa 18 de la Operación Puerto es de Valverde. Si, como dicen los italianos, es suyo, una sanción sería lo más lógico, pero si no... Por desgracia, sin embargo, todo parece indicar que Valverde ha sido juzgado y casi sentenciado sin pruebas suficientes, porque lo que hay no pasan de ser meros indicios.Como explicaba al principio, el fallo del primer juicio del TAS -el del segundo no se conocerá antes de un mes- es mortal para Valverde. Distintos abogados españoles -he consultado cuatro- lo consideran aberrante, porque jurídicamente, coinciden, no se sostiene. "Es como si la decisión la tuvieran tomada de antemano y a lo único que se han limitado después es a argumentarla", reconoce alguno. "Es la muestra más evidente de que el TAS no es un órgano independiente, sino muy dependiente", dice otro. "Flaco favor han hecho con este fallo a la reputación y el prestigio del TAS", añade un tercero. Tengan o no razón, lo cierto es que el auto es favorable en todo, absolutamente en todo, a las tesis del CONI, que hasta el momento y salvo que el Tribunal Federal Suizo diga lo contrario -los abogados de Valverde recurrieron de antemano la composición del Jurado, ya que uno de los árbitros, el alemán Ulrich Haas, había trabajado estrechamente con la WADA, que era parte implicada en la causa-, está ganando por goleada. Habiendo un fallo previo como éste, me extrañaría que el Jurado del segundo juicio del TAS dijera lo contrario, luego...Sólo el Tribunal Federal Suizo podría cambiar las cosas. Primero si entendiera que Ulrich Haas nunca debió formar parte del Jurado, lo que dejaría sin efecto el fallo (menudo escándalo sería); después, si Valverde y sus abogados decidieran recurrir también el veredicto. No obstante, según me cuentan, sólo en una ocasión el Tribunal Federal Suizo ha revocado una sentencia del TAS, luego tampoco este camino parece fácil. Ahora mismo, sin embargo, es la única esperanza que le queda a Alejandro, ya que para recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la creencia de que se han vulnerado sus derechos, se necesita antes una decisión de los jueces helvéticos.Valverde, mientras tanto, sigue entrenándose, intentando, cada vez con menos éxito, aislarse del mundanal ruido que amenaza con llevárselo por delante. Aunque prepara actualmente su participación en la Vuelta al País Vasco, su calvario empieza a ser tan duro que, a veces, en los momentos bajos, casi desea que le sancionen aunque se sienta inocente, porque no acaba de ver luz al final del túnel. Además, piensa que, aunque le sancionen, "volveré y seguiré ganando". A la espera de que se pronuncie por segunda vez el TAS, la UCI tiene la palabra, ya que podría extender la sanción del CONI a nivel mundial.Las informaciones que anunciaban que, para librarse, había culpado a Ángel Vicioso, su ex compañero y amigo, han sido la puntilla. La realidad, sin embargo, es otra bien distinta, ya que no fueron ni Alejandro ni sus abogados los que, en el primer juicio del TAS, apuntaron a la posibilidad de que el número 18 correspondiera a otro corredor, en este caso al maño, sino uno de los testigos, una persona que por su cargo en aquellos tiempos tenía la obligación de conocer al dedillo el dossier de la Operación Puerto. Cualquiera que tenga la investigación policial en su poder, y a estas alturas ya la tiene medio mundo, puede no obstante comprobar que el nombre de Vicioso se relaciona con la carpeta 18 en la documentación intervenida a Ignacio Labarta. Parece, no obstante, que carpeta 18 y bolsa 18 son o pueden ser cosas distintas, luego no es éste el camino a seguir, sino, insisto, el análisis de ADN, que es el único que puede determinar con fiabilidad si, por los motivos que fueran, la sangre de Valverde estaba en la trama de dopaje que se conoce como Operación Puerto.

lunes, 22 de marzo de 2010

LA SORPRESA PERMANENTE


La víspera, su hermano Antonio le envió un mensaje: "Me huelo que vas a ganar con una pierna". Y él le respondió: "Creo que tienes razón". Quizás este intercambio fuera la explicación de que al día siguiente, camino del castillo Sforzesco, Óscar Freire se diera un golpe en la frente: "Ay va, me he dejado una zapatilla en el hotel". Un compañero, Langeveld, volvió rápido a la habitación a recuperar la zapatilla y 300 kilómetros más lejos, siete horas más tarde, Freire usó las dos piernas para ganar la Milán-San Remo más dura de los últimos años, una carrera que respondió plenamente a su etiqueta de Mundial de primavera. Tres sanremos para Freire. Como Coppi, como De Vlaeminck.
En la meta, un periodista italiano le entrevistó. "Tercera sanremo, tercera sorpresa. ¿Cómo se las arregla para dar siempre la sorpresa?" La proposición tenía, en teoría, un tono admirativo, pero Freire, cántabro, 34 años, ya 11 desde su primer Mundial, cualquier cosa menos un ciclista desconocido o sorpresa, prefirió aferrarse a la textualidad: "¡Jopé, una sorpresa! Si yo era el único de los participantes que ya había ganado dos... Una sorpresa sería si nunca la hubiera ganado antes. ¡Espero que al ganar la cuarta nadie diga que es una sorpresa!".
Un día después, una fiesta en Niza, champaña para todo el equipo, entre medias, a Freire, recién llegado a su casa de Coldrerio (Suiza), al hogar que comparte con Laura, su mujer, y sus hijos, Marcos y Mateo, aún le produce dentera la palabra sorpresa, como si 11 años viéndola como apellido inevitable de sus victorias, grandes y pequeñas -65 en total, tres monumentos, tres Mundiales, una Gante-Wevelgem, un maillot verde del Tour también, entre ellas- no le hubieran vacunado. "Siempre sorpresa, siempre sorpresa... Sólo falta que algún día digan que he ganado de suerte", dice; "no es la primera sanremo, precisamente, ni tampoco mi primera victoria del año, que he ganado cuatro de los cinco sprints que he disputado...".
Nadie, salvo su familia, que para eso está, parecía creer en las posibilidades de un corredor que, cuando está en forma, posee una capacidad brutal de aceleración en los últimos metros, una pedalada mágica, única, una aguda comprensión de las claves de las carreras, la paciencia necesaria, un conocimiento innato de sus posibilidades -"cuando dice que va a ganar es muy difícil que no gane", dice Antonio, su hermano-, de su cuerpo. "Bueno, eso de que nadie creía que yo iba a estar ahí no es exacto", matiza Freire; "los compañeros, los rivales, Boonen, Petacchi, Bennati, sabían que yo estaba fuerte aunque no entrara en los sprints de la Tirreno. Entre ciclistas, vemos los detalles importantes ,y también los ven los que han corrido, mientras que desde fuera los periodistas sólo se fijan en los resultados anteriores".
Freire es, según las crónicas de su victoria, un ciclista invisible con apariciones fulgurantes y oportunistas. No tiene la grandeza, para los creadores de historias, de leyendas, de un Boonen, el rey de la Roubaix y Flandes que, víctima de un problema con la cocaína, regresa más fuerte que nunca para completar su palmarés en Italia; tampoco es de la casa, no es Petacchi y Pozzato, el sprinter y el atacante, los personajes con los que se pueden crear rivalidades, lucha de fidelidades; tampoco es un niño como lo fue Cavendish, como lo es Boasson Hagen, ciclistas muy jóvenes y, por tanto, muy atractivos.
Además, Freire estaba el año pasado cansado, melancólico, apuntando a su retirada. "2009 fue muy duro. Me caí en febrero en California y estuve toda la temporada fuera de punto", dice Freire, quien, además, se vio obligado a contemplar desde la primera fila, la de los derrotados, la irrupción de Cavendish, el sprinter llegado para hacer olvidar el pasado: "Sufrí mucho en el Tour, no tanto por la superioridad de Cavendish, sino porque su equipo arrasaba y no dejaba una oportunidad a nadie. Este año el Columbia no está igual y todo está más abierto. El año pasado, además, nadie se involucraba en mi equipo. Pero eso ha cambiado en éste. Se vio en Mallorca, donde me trabajaron muy bien hasta el final, y se vio en Andalucía y también en la primera parte de la sanremo".
Este invierno, el más duro de las últimas décadas, el invierno en el que, curiosamente, menos ha podido entrenarse, menos kilómetros ha realizado por culpa de la nieve que no se derretía en las afueras de Torrelavega -lo que contribuye a la leyenda que dice que él, como Contador, como Valverde, como todos los cracks, apenas necesita nada para estar en forma-, todo cambió en la cabeza de Freire. Recuperó la chispa, las ganas. Anunció que seguirá como mínimo un año más, hasta diciembre de 2011; que su cabeza se llenaba de nuevos objetivos: "Ahora voy al País Vasco y luego a las clásicas de las Ardenas. Creo en mis posibilidades en la Flecha y la Lieja... Luego, debutaré en el Giro. Del Tour ya hablaremos. Y también del Mundial...".

domingo, 21 de marzo de 2010

EL MAYOR TALENTO DEL CICLISMO MODERNO


Horas después de la tercera victoria del de Torrelavega en la ‘classicissima’ el valor de ésta incluso se incrementa. Y naturalmente el de un corredor que, como comentaba, más realista que dolido, a comienzos de la temporada, es más apreciado, valorado o conocido en Suiza que en España y que si se llamase Van Freiren…

Pero no es holandés o belga, sino español. Y se llama Freire aunque en el primer Mundial que ganó todos los medios extranjeros hablaron del desconocido español Gómez, por aquello del segundo apellido. Es cierto que aquí se le valora por el hecho de haber ganado tres Mundiales, lo que le supone estar en un olimpo de elegidos –junto a Eddy Merckx, Rik Van Steenbergen y Alfredo Binda- y ser el único que en activo de ellos que puede batirlo. Y con opciones más que reales este año en Australia. Pero Freire se queja de que no se aprecie ‘todo lo demás’ que tiene en su palmarés. Sin ir muy lejos, el maillot verde del Tour de Francia 2008 o estas tres victorias en la ‘primavera’, sumando un total de 73 victorias en los doce años que lleva como profesional.


Y pese a tener 34 años, nos encontramos con un ciclista entero, física y psicológicamente, que no ha perdido ni pizca de su ambición. Es cierto que las lesiones le maltrataron en los primeros años de su carrera, y que le impidieron tener un palmarés aún más amplio, pero precisamente por ello no está quemado ahora. Atrás quedó ya ese ‘malentendido’ de que se podría retirar al término del 2010. No es así: por lo menos seguirá otro años más, aunque al paso que va, con esa solvencia que demuestra en carrera, ¡podría estar en activo hasta los cuarenta!
Igualmente quiero destacar que Freire es un ciclista muy respetado en el pelotón internacional. Acostumbrados al estereotipo de hombre despistado –aunque dentro de la carretera se transforma- nos olvidamos de que el cántabro siempre se ha manifestado de forma inequívoca contra las injusticias del mundo del ciclismo. Hoy, vía Twitter, he visto felicitaciones de numerosos compañeros del pelotón. Desde el propio Lance Armstrong, siguiendo por Robbie McEwan, Simon Gerrans o Robert Hunter, que manifestaba a las claras: “Siempre he dicho que es probablemente el mayor talento del ciclismo moderno”. No le falta razón

miércoles, 17 de marzo de 2010

LA PRIMAVERA CICLISTA TIENE BUENA PINTA


Alberto Contador ha vuelto a ganar en Niza. Todos los ojos estaban puestos en él y en su equipo. Ha vuelto a demostrar que cuando la carretera se empina es el más fuerte. Pero la segunda etapa, la de los abanicos, ha dado que hablar. Sólo fueron 17 segundos, sí. No es el Tour, también es verdad. Pero no es la primera vez que Alberto queda cortado en un abanico, y muchos han querido ver ahí su debilidad. ¿Realmente cree Armstrong que le va a ganar un Tour en un abanico? Es verdad que puede hacerle daño, pero creo que a Alberto será difícil cogerle en una de esas en Julio. Por otro lado hay que hablar de su equipo. En los momentos claves no ha estado con él, tanto en los abanicos, como en Mende, como en el Col d`Eze. Yo creo que es un buen equipo, que al tener de líder a Contador, un serio aspirante a ganar todo lo que corre, va a ir haciendo que se una. Quizás no es el más potente, pero es verdad que es un equipo prácticamente nuevo, y que los ciclistas no han corrido mucho juntos. Yo creo que sin ser un Radio Shack, un Caisse d`Epargne o un Saxo Bank, es un equipo en el que Alberto puede confiar para ganar el Tour.
También quería hablar de Peter Sagan, el joven esloveno del Liquigas. La forma en la que ha ganado las dos etapas ha sido impresionante. Me ha recordado al Riccardo Ricco en la Tirreno del 2007, salvando las diferencias físicas entre uno y otro. Habrá que seguir a este joven corredor, que si sigue ganando con la facilidad que lo ha hecho en Paris Niza, y con la fuerza de días como el de Aix-en-Provence, puede ser un referente para los próximos años. Por el momento veamos qué puede hacer en las clásicas de primavera.
Alejandro Valverde. La transformación del murciano durante la última temporada ha sido muy importante de cara a las vueltas por etapas. La temporada pasada la empezaba como otros años, ganando dos etapas en Castilla y León, para ser luego noveno en la clasificación general. Pero fue acabar las clásicas (con un séptimo puesto en Flecha Valona como resultado más destacable) y el cambio fue notable. Después de un buen Tour de Romandia, ganó la Volta a Catalunya, con una victoria de etapa. A partir de aquí, las victorias de etapa brillan por su ausencia. Victoria en Dauphiné Libéré, victoria en la general de la Vuelta a Burgos, victoria en la Vuelta a España, y este año, victoria en el Tour del Mediterráneo y segundo en Paris Niza. El cambio es evidente. De un ciclista con victorias de etapa en carreras de una semana, a un ciclista que no gana etapas, pero esta en todas rondando los primeros puestos para ganar la general. Ahorrando las fuerzas que antes gastaba para ganar las etapas con esas exhibiciones como en la del Tour en la que comenzó de líder. No sé si esto va a mermar sus posibilidades en las grandes clásicas como Amstel, Flecha o Lieja. Lo que áclaro es que Valverde se está dosificando, y gracias al gran trabajo de su equipo en cada carrera en la que compiten, es favorito en todo lo que corre. Me parece significativo que en una Paris Niza en la que se ha hecho especial hincapié en lo bien que ha ganado Contador, en lo fuerte que está, Valverde se haya quedado a solo 10 segundos del de Pinto. No sé si se puede hablar de un favorito para el Tour estando gente como Alberto, Andy Schleck…pero Alejandro ha cambiado, y yo creo que este año puede ser su año, con un equipo potente como el que tiene, y sin aparecer como gran favorito, seguro que aprovecha bien sus momentos.
Xavi Tondo, qué bien le ha venido el cambio de equipo. Con Cervelo va a poder disputar las grandes carreras del calendario, va a poder mostrar lo buen ciclista que es. El año pasado ya en el Andalucía dio un salto a mejores carreras (ojo que en Portugal malas no son, hablo sobre todo de la Vuelta), y este año puede ser el de su confirmación en el ciclismo más conocido por los aficionados.
Y no puedo dejar de hablar de Luis León Sánchez. Es un ciclista que cada año crece más. Lo demostró en Australia, y lo ha demostrado aquí. Es todavía joven y tiene margen de mejora, pero este año ya tiene que estar entre los mejores en el Tour. Lleva dos años ganando una etapa, ¿por qué no puede ser este año el del gran salto?
Pero ahora lo que viene es el gran espectáculo que son las clásicas. Empezaremos por Milán-San Remo, donde Freire querrá reverdecer laureles, y donde Cavendish intentara mostrar que el año pasado no fue casualidad. Tendremos luego el tridente del norte, con Flandes, Gante y el infierno del norte en Roubaix. Aquí Flecha que llega pletórico con su victoria en la antigua Omloop Het Volk, con su gran amor por estas clásicas (en especial Flandes) tengo el presentimiento de que nos va a dar alguna sorpresa. ¿Y estará Barredo en un equipo tan potente como Quick Step con Devolder, Boonen o Chavanel?
Creo que va a ser una gran primavera para nuestro ciclismo.

lunes, 15 de marzo de 2010

EL CICLISMO NECESITA SU MUNDIAL DE F1


Me da envidia el Mundial de Fórmula 1. Pero no por el dinero que mueve –que lógicamente importa-, sino principalmente porque todo el mundo conoce a los favoritos –y se identifica con uno o con varios-, cómo es cada equipo, cuál es la puntuación, cómo va el Campeonato y que tiene que hacer ‘su’ piloto para seguir con posibilidades. Es un evento fácil de seguir, con fechas regularmente distribuidas a lo largo del año, en casi una veintena de grandes premios.

En ciclismo lo más parecido que hemos tenido ha sido la Copa del Mundo que incomprensiblemente dejó de existir para dar paso al UCI Pro Tour, un conglomerado de pruebas de muy diversa índole. Siguiendo con el símil automovilístico, sería cómo si fusionásemos en el Coche Pro Tour, el Mundial de Fórmula 1 –las clásicas-, el de Rallyes –las pruebas por etapas- y los grandes raids tipo Dakar –las ‘grandes’-. Con los mismos protagonistas y máquinas. Y con una puntuación que nadie conoce ni sigue.

La única consecuencia positiva, para el ciclismo español, es que a final de año tenemos a un Alberto Contador o a un Alejandro Valverde como mejor ciclista, matemáticamente hablando, del año. ¿Pero sería alguien capaz de desgranar los ‘puntos’ de cada uno? O lo que es peor, ¿saber lo que tiene que hacer tal o cual ciclista para obtener este triunfo? Lo que interesa a cada uno de los corredores del mundo son las victorias ‘parciales’, del tipo que sean: unos irán por etapas, otros por generales, otros por determinadas clásicas, otros por clasificaciones menores… A todo el mundo le agrada, a posteriori, ser el mejor del mundo, pero todavía no he oído a nadie que se marque como objetivo, a priori, terminar el año como número uno.

Es una lástima porque la Copa del Mundo sí interesaba y con unos pequeños retoques podría revitalizarse y ser uno de los grandes ejes del calendario. . ¿No lo es en España la ahora llamada Copa de ciclismo en ruta? Luego estarían las ‘grandes’, la segunda referencia. O primera, según el tipo de ciclista. El resto de pruebas se ordenarían y clasificarían en función de estos eventos.
Tan sólo quedaría elegir el número de carreras que compondrían este Mundial de F1 ciclista. Porque las que deberían integrarlo están en la mente de todos, comenzando por los cinco ‘monumentos’, siguiendo por las pruebas que se han labrado un prestigio internacional, tipo Clásica San Sebastián o Eroica, y finalizando por otras pruebas nuevas, que tengan su propia imagen de marca, en aquellos ‘mercados’ que sean interesantes, ciclísticamente hablando, sobre todo Estados Unidos, Gran Bretaña o Australia. Todas ellas en fin de semana, e incluso con dos –en viernes y domingo, por ejemplo- en aquellos puntos en que se puedan agrupar, por ejemplo, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja. Y siempre, sin la coincidencia de otras carreras de primer nivel.

Hace unos años un tal Javier Ares, que algo debe saber de esto, se manifestó en términos similares, incluso condenando a las ‘grandes’ a la desaparición, y le tildaron de loco. Yo no voy tan lejos, simplemente a racionalizar en un esquema de futuro lo que está en la mente de muchos.